Artículos con la etiqueta ‘regateo’
Nepal (12) - ¿Cual es tu precio?
Viernes, 24 de Julio de 2009Si algo he descubierto en Nepal es que me gusta ir de compras. Porque allí se lo pasan mejor que nosotros comprando. En realidad creo que lo importante no es tanto comprar como el arte del regateo. Y resulta que no se me daba mal del todo. Muy posiblemente lo que me gustaba no era tanto comprar como regatear. Más o menos una compra normal podría ser así:
- ¿Cuánto?
- Mil
- ¿Mil? No… demasiado caro…
- No caro… cuenco bueno… cinco metales.
- No, muy caro… adiós.
- ¿Cuál es tu precio?
- Trescientos
- No, no… no trescientos, poco dinero, yo no poder dar de comer a mis hijos…
- Te doy trescientos.
- No trescientos… tú no saber… adiós.
- Pues adiós.
- Novecientos…
- Mucho dinero. Te doy trescientos cincuenta.
- Buen cuenco. Cinco metales. Tú probar. No trescientos cincuenta. Si tu encontrar en otro sitio yo regalarte tienda. No trescientos. No trescientos cincuenta. Novecientos.
- Muy caro. Dos por novecientos.
- Tú loco. Uno novecientos. ¿Cómo dos novecientos?
- Te doy novecientos por dos. Si no, nada.
- Adiós, adiós.
- Adiós.
- Ochocientos. Cinco metales. Buen cuenco.
- No, no. Muy caro.
- ¿Cuál es tu precio?
- Dos por novecientos.
- Uno ochocientos.
- Que no, muy caro.
- ¿Cuál es tu precio?
- Quinientos.
- No, no. Buen cuenco. Buen sonido. Mira. Buen sonido. Tú probar. ¿Cuál es tu precio?
- Quinientos.
- Tú loco.
- Vale, adiós.
- Setecientos. Último precio.
- Que no. Quinientos. Es mi último precio.
- Setecientos y regalo la baqueta.
- Pero si el cuenco ya va con la baqueta…
- No, no… tú no saber. Setecientos.
- Quinientos.
- ¿Cuál es tu precio?
[...]
Dependiendo de la habilidad de cada uno, entre negociador despiadado a cándido comprador, el proceso se podía alargar bastante. Y así para cada cosa que se comprara.
Lo dicho: muy divertido.
Por cierto, me acordé de esta escena de La vida de Byan.
Popularity: 1%
