
No son hombres de negro. Son mujeres de rojo
Hola amigos.
Viendo la foto que acompaña esta entrada en el blog, dan ganas de tener un tirón en una pierna nadando en la playa. Ver a esta vigilante de la playa corriendo hacia ti, con el flotador rojo en la mano y la melena al viento, corriendo recalco, casi hace que valga la pena el litro de agua salada que tienes en los pulmones, y si no fuera porque estás con un pié en el otro mundo, te regodearías pensando en el momento boca a boca. Joder, eso es un rescate como dios manda. No como el rescate que nos han perpetrado este fin de semana.
Para empezar no es un rescate. O eso dice el gobierno. Es un “línea de crédito” que han puesto a nuestra disposición, en unas condiciones “extremadamente ventajosas”, para “dotar de liquidez” a la banca, y que no “repercutirá en los ciudadanos” de ninguna manera. Aunque es algo que no se cree nadie. Los medios de comunicación dicen que es un rescate, pero yo creo que lo dicen porque “rescate” ocupa siete letras y lo que dice el gobierno ocuparía media portada, o sea, sólo cuadra con el estilo de portadas del ABC.
Se llame como se llame, lo cierto es que nos han soltado 100.000.000.000 €. Vale la pena que nos detengamos en esta cifra. Cien mil millones de euros. Es una brutalidad de dinero. Yo no lo gano todos los años. Para que te hagas una idea de cuanto dinero es, tendrías que gastarte 3.171€ por segundo durante todo un año, sin dormir, ni comer ni nada, para gastarte toda esa pasta. Se podrían cancelar 833.333 hipotecas medias (120.000€), o pagar un sueldo digno durante un año a 5.952.380 personas. Claro que, en lugar de usarlo para estas cosas, lo que van a hacer es dárselo a los bancos.
¿Cómo nos afecta? A juzgar por las palabras del presidente y de su ministro De Guindos, no nos afectará de ninguna manera. Claro que, a los mejor, ellos no tienen en cuenta que aumentan en cien mil millones la deuda pública de un día para otro. Porque, no nos engañemos, eso es deuda pública. Y el gobierno responde de su devolución. Más que el gobierno, nosotros, que no veo a Rajoy diciendo “Nada, nada, que nadie saque la cartera, que esta ronda la pago yo”.
El proceso es más o menos el siguiente: El gobierno, a través del FROB, le presta a las entidades bancarias que lo necesiten el capital que precisen. Por ejemplo, los 23.500 millones de Bankia. Y el banco se compromete a devolverlo en el tiempo previsto y con los intereses correspondientes. Y con las mismas, el gobierno lo devuelve a Europa. Y como los bancos han demostrado ser esas entidades tan fiables y cumplidoras, no habrá problema. ¿Verdad… ? ¿Y si no lo pueden devolver?
Si no lo pueden devolver, y es posible que algunas no puedan, atomáticamente los intereses del préstamo se convierten en déficit. Curiosamente eso que tanto estamos luchando, y sufriendo, para combatir. Si las condiciones “extremadamente ventajosas” de “la línea de crédito” a la… bueno, por resumir, si las interés del rescate fuera, por ejemplo, del 3%, el déficit que se añade es de 3.000 millones de nada, o lo que es lo mismo, casi lo que hemos recortado en educación. Pero si una entidad, como por ejemplo Bankia, cumplido el plazo no pudiera devolver lo que se le ha prestado… cada euro del préstamo pasaría a formar parte del déficit automáticamente. ¿Y qué implica el aumento del déficit (que puede ser brutal, no nos olvidemos)? Pues implica que no vamos a conseguir cumplir con el objetivo del 5’3% que nos impone Europa para este año. Y eso, amigos, se traduce en más recortes, más pérdida de derechos y más penuria para nuestros bolsillos.
Y de momento tampoco sabemos las condiciones que la troika nos impondrá para desembolsar tal cantidad de dinero. Así que, de rescate “suave” nada. De préstamo en “condiciones extremadamente ventajosas”, nada. Es un rescate y una intervención pura y dura.
Y el presidente, mientras tanto, viendo el fútbol. Él no está haciendo nada, parece… ¿Y tú? ¿Qué piensas hacer?
Sed Buenos.
Hola amigos. Viendo la foto que acompaña esta entrada en el blog, dan ganas de tener un tirón en una pierna nadando en la playa. Ver a esta vigilante de...