Artículos con la etiqueta ‘amor’
Sobre la música
Martes, 31 de Julio de 2007

Hola amigos.
La música es algo que va unido a la condición de humano. Desde que vivíamos en cavernas allá por la prehistoria y golpeábamos los viejos troncos resecos con palos o huesos de animales, hasta los modernos Mp3 de tamaño casi microscópico, la música siempre nos ha acompañado. Sería difícil imaginar el mundo sin la banda sonora. ¿No?
Yo no soy muy musiquero. Suelo escuchar música casi todo el rato, pero más como acompañamiento a otras actividades que al hecho de escuchar música. Mientras escribo escucho música, mientras leo, a veces también. Pero no suelo tumbarme a escuchar música, porque casi siempre lo que pasa es que me tumbo a dormir. Pero pese a no ser muy musiquero, ya sabéis lo dado que soy a las clasificaciones, y con la música no podría ser menos. Creo que las canciones se dividen en 4 grupos: las de pachanga, las de protesta, las de desamor y las de amor.
Las canciones de pachanga o de fiesta, son las que se caracterizan por no decir nada concreto. Y tienden a indicarnos en la letra lo que tenemos que hacer con alguna parte de nuestro cuerpo. Que si una mano en la cintura, que si mueve tu cucu, que si un pasito pa’lante María… por supuesto que tienen que estar en cualquier fiesta que se precie… y se suelen escuchar en compañía y bebidos.
La canción protesta es como una protesta normal, pero que rima, y suele ir acompañada de una guitarra. Se inventó en los años 60 del siglo pasado por cantantes que hoy siguen protestando desde sus yates de lujo. Es un tipo de canción profunda que puedes poner de fondo para ir de intelectual y de comprometido, siempre y cuando la tía esté muy buena.
La canción de desamor es necesariamente triste, porque si no, sería considerada una canción de pachanga. Yo las dividiría en dos grupos iguales. Cantadas por ellas, o cantadas por ellos. Si son ellas las que cantan, han perdido al que posiblemente sea el amor de su vida pero… qué cojones, están mejor sin él (aunque no por ello se está menos triste, ojo). Por el contrario, si es un varón el que canta… el pobre ha sido dejado y está destrozado, la echa de menos y se plantea seriamente la opción de morirse de pena. Lo peor es que este tipo de canciones suelen estar basadas en hechos reales… y todo el mundo se siente identificado en algún momento de su vida.
Pero el contrapunto al tipo anterior, las canciones de amor, no son necesariamente más animadas que digamos. Si con las de desamor el cantante se empeña en compartir su melancolía/tristeza, en las de amor el cantante de empeña en compartir su peculiar visión de la realidad. Y así pasa… en las canciones de amor se afirman cosas que son imposibles de cumplir.
Por eso yo las prohibiría o, al menos, formaría un comité para evaluar la realidad de lo que se canta… y sólo permitiría aquellas canciones que se ajustaran al marco de realidad. Así, si un cantante proclama a los 4 vientos que el sujeto de su canción es “la mujer más bella”, se debería comparar a la mujer en cuestión con todas y cada una de las mujeres del mundo para verificar la condición de más bella. Y si no lo es, cosa posible, cambiar la letra de la canción por “La que posiblemente está entre las 10.000 o 20.000 más bellas de la tierra, a la luz del mediodía de un día soleado y sin maquillaje de ningún tipo”. Y si el cantante afirma que por el amor de una mujer escalaría la montaña más alta, no se le debería permitir cantar nada hasta que baje del Everest. Si el cantante afirma cosas como “No quiero pasar ni un minuto sin ti”, le obligaría a cambiarlo por “No quiero pasar ni un minuto sin ti, exceptuando los ratos que necesites ir al baño o tener un poco de intimidad para depilarte el bigotillo”.
Es menos bonito, posiblemente, pero más cercano a la realidad…
Sed buenos.
PD.- Los ejemplos que he puesto están en canciones de verdad, aunque algunas en inglés.
Popularity: 1%
Sobre el Amor a primera vista
Miércoles, 15 de Febrero de 2006Hola amigos
La semana pasada ocurrió algo que pasa una o dos veces en la vida. Incluso, en ocasiones, hasta menos. Es algo de lo que todo el mundo habla. Algo sobre lo que se hacen incontables temas musicales y el argumento principal de cientos de películas, series de televisión y hasta seriales radiofónicos. Algo que queremos que nos pase siempre, pero que raras veces se logra. Efectivamente: Me enamoré.
Las puertas del metro se abrieron en plena hora punta y, de repente, me encontré contemplando al ser más perfecto que unos ojos imperfectos hubieran visto nunca. Vi lo que cualquiera esperaría encontrarse en el diccionario junto a la palabra “belleza”. De pronto comprendí lo que Miguel Ángel, DaVincci, y todos esos genios querían hacernos ver con sus pinturas. Lo que Neruda, Hernández y compañía, querían hacernos entender con sus poemas. De pronto entendí todas las canciones ñoñas, y dejaron de serlo. Y se hizo la nada. La nada que no fuera ella, claro.
Sus ojos azules, como dos profundos océanos en los que se reflejaban las estrellas más brillantes del firmamento, atrajeron de inmediato mi mirada, y deseé sumergirme en ese azul, navegar por esas aguas, hasta encontrar la isla del alma, donde, como si el tesoro de los piratas se tratase, reside todo el conocimiento de su ser, sus esperanzas y sus anhelos.
Desvié mi atención de sus profundos ojos, siguiendo su nariz pequeña y juguetona con mi vista hacia su sonriente boca, de labios llenos y rosados. De ahí a la barbilla sólo había un instante, y, siguiendo por la línea de la mandíbula, llegué a su pequeña oreja y alcancé su cuello, largo y blanco, por el que descendí en vertiginosa caída libre hasta la promesa de un cuerpo delgado pero muy femenino…
Una delicada y blanca mano, de dedos largos, apartó un rebelde mechón de su melena rubia, de un rubio tan rubio que parecía casi blanco, y se lo volvió a colocar detrás de la oreja, en un gesto casi infantil…
Un estrepitoso pitido y una marea humana la arrebataron de mi vista, y desapareció casi tan rápido como apareció. Se marchó sin que pudiera decir ni una sola palabra. Y, aunque la busqué desesperadamente, no la he vuelto a ver desde entonces…
Sed buenos.
PD.- Esto es ficción, por supuesto. Pero si alguien conoce a alguna mujer que coincida (parcial o totalmente) con la descripción, que no dude en presentármela… sobre todo para ver si la realidad supera la ficción.
Popularity: 1%
