Artículos en la categoría ‘Actualidad’
Sobre una reina y una toalla
Viernes, 9 de Julio de 2010
Puyol y la Reina sofía
Hola amigos.
Esta mañana me he desayunado con una foto de Puyol, vestido sólo con una toalla anudada en la cintura. Se me ocurren formas mejores de desayunar, sin duda, pero tengo que admitir que la foto ha despertado mi curiosidad, no por el torso de Puyol, ya que todo el mundo sabe que el mejor es el de Sergio Ramos. Como no podía ser de otra manera, me ha incitado a la reflexión.
Los medios de comunicación se han hecho eco de la noticia: la reina no pudo esperar a que los muchachos de la selección terminaran de ducharse y entró en el vestuario a felicitarles por su aplastante victoria contra Alemania en las semifinales de la copa del mundo de Sudáfrica. Este hecho ha sido tildado por los medios de comunicación de “gesto de la completa naturalidad que demuestra la reina”.
Efectivamente es un gesto natural. Es natural que la reina tenga interés en entrar en un vestuario lleno de tíos jóvenes, musculosos, sudorosos unos, duchándose otros, en paños menores todos. Vamos, que la reina no es de piedra. Que, además de reina, es mujer y que a nadie le amarga un dulce. Y, bueno, ser reina es lo que tiene: puede “saltarse el protocolo”, e irrumpir en el vestuario, consiguiendo además que eso sea considerado normal.
¿Hará lo mismo el rey con la selección de fútbol femenino? En estos tiempos de igualdad entre los sexos es natural, ¿no? No creo que al rey, precisamente a nuestro rey que es un Borbón de pura cepa, le importe lo más mínimo saltarse el protocolo en ese caso. Es más, creo que agradecerá a la reina haber abierto la veda de entrar en los vestuarios. Ya me lo estoy imaginando haciendo palmas con las orejas. Además, nuestro rey es “campechano” así que lo mismo hasta irá más allá y palmeará sus nalgas en un “gesto natural de camaradería”. Natural, todo muy natural.
A ver. No estoy criticando a la reina. Es una mujer como otra cualquiera y no conozco a ninguna mujer que no se hubiera cambiado por la reina el otro día. Conozco un grupo de mujeres, que no saben distinguir entre un fuera de banda y un corner, y que se ha reunido para ver los partidos de Uruguay sólo por si acaso Diego Forlán marcaba un gol y se quitaba la camiseta.
Lo que sí critico es la actitud de los medios de comunicación. Como siempre, todos los medios (salvo alguna excepción) compiten para ver quien da más cepillo a la casa real. ¿Cómo va a ser natural que esta mujer irrumpa en el vestuario para felicitar a los jugadores? ¿No podía esperar diez minutos a que terminaran de ducharse? ¿Acaso no tienen derecho los jugadores a cierta intimidad? ¿Nadie opina lo mismo que yo? Ningún medio de comunicación? ¿Ningún tertuliano? ¿Ni siquiera la cadena de los Obispos ve algo indecente en que haya un tío en pelotas delante de la primera mujer del reino?
¿Por qué no se puede criticar a la casa real? Pensemos en ello.
Sed buenos.
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Sobre los ricos
Lunes, 24 de Mayo de 2010

Más vale dinero en mano que ciento volando...
Hola amigos.
Escuchaba el otro día en la radio, no sin cierto regocijo, que como una medida para rebajar el déficit se estaba planteando un aumento de los impuestos para los que “más tienen”. Esa definición tan concreta. En seguida, el responsable de economía de un partido de la oposición salió a la palestra diciendo que esa medida, además de improvisada, era demagógica e inútil. Si no fuera porque pertenece a un partido de centro, parecería que él defiende los intereses de esos que más tienen. O que es uno de ellos.
Y esto me ha hecho pensar.
Se me ha ocurrido que la sociedad está dividida en tres estratos: Los que no tienen, los que tienen y los que más tienen. Como en todo, hay subcategorías: los que no tienen nada, los que casi tienen algo, los que casi no tienen… pero a grandes rasgos nos centraremos en esas tres categorías.
Los que no tienen son fáciles de catalogar. ¿Tienes? No, pues eres de ese grupo. Generalmente tendemos a pensar que este grupo suele estar en países africanos o en zonas oscuras y sucias que nadie nombra. Y poco más podemos aportar. Tienen ese nombre tan desagradable: Pobres.
Los que tienen son los más. Tienen, desde lo justo para vivir, hasta suficiente como para vivir bien y tener algún capricho que otro. Se los suele denominar “clase media”, aunque si están cerca de los que no tienen, se les denomina “mileuristas”. En esta categoría nos encontramos casi todos. Y todos a los que conozco.
Y llegamos a los que más tienen. Ellos son la élite. Son los que tienen tanto que, la mayoría de las veces, no saben exactamente cuanto tienen. Pero lo suficiente como para no tener que preocuparse nunca. Ni ellos, ni sus descendientes en muchas generaciones. A cualquiera se nos puede ocurrir un nombre o dos. Y ellos, precisamente ellos, son el objetivo de esa subida de impuestos.
Se irán, dicen los alarmistas, esas medidas demagógicas y de un sistema caduco sólo servirán para que las grandes fortunas se marchen del país y, en lugar de aumentar la recaudación, sólo conseguiremos recaudar menos. Más vale un poco de mucho que un mucho de nada. Vamos, que es mejor no tocarles, no sea que se marchen. Y añaden: al final la subida de sueldos afectará a la clase media, a la inmensa mayoría.
Y en eso estoy de acuerdo. O sea, que al final a los que más tienen no los tocará nadie y que el peso de las medidas caerá sobre el colchón más amplio y mullido: las clases medias. Que las grandes fortunas se marchen no estoy seguro. Supongo que los paraísos fiscales están hasta arriba de dinero, y ya nos les cabe más. Porque, si se puede evadir una fortuna… ¿Por qué evadir media? Así que supongo que los que más tienen no pueden hacer desaparecer más dinero. Y, por tanto, no habría tal espantada.
Y, ahora que lo pienso, si los estados quieren de verdad terminar con la crisis ¿Por qué no terminar con los paraísos fiscales? Hasta que no se colonice Marte, no habría lugar a dónde llevar el dinero.
¿Lo harán?
Sed buenos.
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Sobre el valor de una hora
Lunes, 10 de Mayo de 2010
Fumando un habano a lo grande
Hola amigos (he vuelto).
Si yo dijera que hay un tipo que se llama Carlos Slim seguramente os quedaréis igual que una vaca viendo pasar al tren. Pues es un tipo muy conocido en ciertos círculos. De hecho es conocido, entre otras cosas, por ser la persona que ha desbancado a Bill Gates en el puesto número uno de la lista Forbes de hombres más ricos del mundo. Y para eso hay que ser muy muy muy rico.
Este empresario mejicano tiene en su poder la friolera de cuarenta y un mil millones de euros, más concretamente 41.153 millones de euros, casi 8 billones de las antiguas pesetas. Un dineral. Teniendo en cuenta que en Méjico el 41% de la población vive bajo el umbral de la pobreza, y que la renta per cápita, esto es, los ingresos medios anuales por ciudadano, no llegan a los 14.000 dólares (algo más de 10.700€), tiene más “mérito” la cosa.
Carlos Slim tiene 70 años. Nació en 1940. Así que, según las estadísticas oficiales para Méjico, le quedan dos años de vida. Aunque, también según las estadísticas, las personas que gozan de un buen nivel de vida (y se supone que este hombre goza del mejor nivel de vida posible) viven una media de 10 años más que el resto. Así que le quedan unos 12 años de vida. Voy a ser generoso: que sean 20 años. Se morirá viejo y feliz a la avanzada edad de 90 años.
Pues bien, para que este tipo pueda disfrutar de toda su fortuna, en los 20 años que le quedan, DISFRUTAR con todas las letras, para morirse sin un céntimo en la cuenta bancaria, debería de gastar la friolera de:
5.715.812€ al día.
O sea, más de cinco millones de euros al día, todos y cada uno de los días de aquí hasta que se muera. 238.158€ a la hora, todas y cada una de las horas, sin pegar ojo, sin hacer otra cosa que gastar dinero. Casi cuatro mil euros al minuto… todos y cada uno de los minutos…
A mí no se me ocurre en qué gastar casi 6 millones de euros al día. Qué cosas comprar para dilapidar tamaña cantidad de dinero. Hay un tope máximo de caviar que comer, de Ferraris que comprar, de bellas mujeres a las que agasajar (y sólo agasajar, porque el hombre tiene 70 años ya y, bueno, el dinero puede dar la felicidad, pero no garantiza una erección en condiciones, por muchas pastillitas de Avatar que se tome) y de cigarros habanos que fumar, encendiéndolos con billetes de 500€ (siempre que no le vea la policía, porque quemar dinero es delito).
Lo curioso del asunto es que, tras el primer año gastando dinero sin parar, 66€ al segundo, habría dilapidado algo más de 2.000 millones de euros. Y, suponiendo que tuviera su dinero en un banco, en una cuenta corriente de esas del banco naranja o similar, al día siguiente de ese primer año, le ingresarían 1.172 millones más, por los intereses de los otros 39.000 millones de euros todavía intactos en la cuenta. Habría que quitarle, eso sí, los impuestos correspondientes.
Esta mareante cantidad de números sólo quiere decir una cosa: El hombre más rico del mundo tiene más dinero del que puede gastar una persona en su vida. Y yo me hago la siguiente pregunta: ¿Para qué tener entonces tanto dinero? ¿Para qué seguir ganando más y más si es completamente imposible gastarlo? 41.000 millones de euros debe de ser lo más parecido a tener dinero infinito.
Supongo que sus 6 hijos y su amantísima esposa no opinarán lo mismo.
Yo sólo puedo hacer una cosa desde aquí. Ayudarle a gastarlo. Con su presupuesto de una hora, apenas una limosna para él, yo financiaría una película de bajo presupuesto de 90 minutos (promoción incluida). Ahora que sé lo caro que es el cine… y eso que no me puedo quejar.
Por cierto: si queréis ver algunos fotogramas y carteles promocionales de la película, pasaos por la página de La Taberna del Escocés y veréis también algunas caras conocidas.
El 29 es el estreno… pero ya iremos informando.
Sed buenos.
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Sobre hacer una película
Lunes, 8 de Febrero de 2010Hola amigos.
La última entrada hablaba sobre escribir un libro (libro que, a no mucho tardar, saldrá publicado: hemos cerrado un acuerdo con una editorial, aunque eso ya os lo contaré más adelante). Ahora os hablaré de hacer una película.
Pues sí, ahora estoy metido en la pre-producción de una película basada en los cuentos de la Taberna del Escocés. Como soy uno de los productores, supongo que soy un pre-productor, me estoy dedicando a buscar actores, local para hacer un casting y, sobre todo, financiación (es toda una experiencia).
Aquí abajo tenéis el corto que hizo mi hermano, que será el director de la película, a modo de presentación.
http://www.vimeo.com/9291405Podéis seguir la evolución del proyecto en su blog Del Bic a la Pantalla y, si hay alguien con pasta que lea esto, incluso ayudar… que luego mola mucho eso de ver tu nombre en los títulos de crédito.
Sed buenos
PD.- de este fin de semana no pasa: voy a la sierra haga el tiempo que haga. Por estas!!
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Sobre el Zapatero Torero
Miércoles, 7 de Octubre de 2009
Un pase de pecho a la crisis
Hola amigos.
Después del parón que ha supuesto la puesta en marcha de la web de La Taberna del Escocés, y su promoción en medios de comunicación y blogs de la red (y hay muchos de unos y otros), me dispongo a volver con las portadas nuestras de cada semana.
Imaginad a un torero de esos de moda. José Tomás, el Juli, o el Lebrijano de Soria, por poner un ejemplo. La verdad es que da igual. A veces, uno de estos “matadores” se encierra en un aplaza con seis toros, Miuras o de cualquier otra ganadería, y los torea (en su sentido más literal de la palabra). La gracia (que no les hace mucha a los toros, dicho sea de paso), está en que los animales salen al ruedo de uno en uno. Yo no digo que sea fácil pero, desde luego, es más fácil que soltar a los seis bravos a la vez e intentar torearlos. Y con arte, por supuesto.
Pues algo así le están pidiendo al presidente del gobierno. Tiene que lidiar por lo menos con seis miuras a la vez. Y, encima, tiene que hacerlo con arte.
El primer Miura es el paro. La empresa privada, sobredimensionada durante las vacas gordas, ve como su demanda cae en picado y tiene un exceso de personal que no puede absorber de ninguna manera. La única solución es deshacerse de la mano de obra sobrante y quedarse con lo mínimo.
El segundo Miura es la banca. Inmersos en la locura especulativa, prestaron dinero sin apenas garantías y a plazos larguísimos a cuantos quisieron meterse en la construcción de urbanizaciones con campo de golf, o la compra de una vivienda. En el momento en que la burbuja estalló, se encontraron sin capital, sin otros que les prestaran y se quedaron como viene a denominarse, con el culo al aire.
El tercer Miura es, como no, la oposición. Metidos en su papel critican todas las medidas, critican las no medidas, y critican hasta el color de las corbatas. Ellos no pueden aportar ninguna solución porque, lo mismo si ayudan, la medalla se la pone el Presidente. Y, bueno, en realidad no tienen ninguna solución real que aportar (seguir con la misma política neoliberal, en realidad… pero eso es lo que nos metió en la crisis).
El cuarto Miura es el FMI (Fondo Monetario Internacional) el BM (Banco Mundial) y todos esos organismos internacionales que sacan previsiones de crecimiento cada seis minutos y medio. Así hago previsiones hasta yo, ojo. España va a ser la última en entrar en la recuperación… decrecimientos del 3% para el año que viene. Es muy posible que sea verdad… pero, sinceramente… ¿Vamos a creer a los mismo organismos que, o no vieron venir la crisis, o no hicieron nada para evitarla?
El quinto Miura son las multinacionales. Asfixiadas por la situación, por la falta de consumo, y casi sin poder pagarse los planes de pensiones (de esos de tres millones de euros al año, poco más que una pensión media) ni los sueldazos, piden la facilidad para bajar costes. O sea, para poder despedir. Los famosos ERES, que habría que decir más bien, los ERES que ERES. Aprovechando la coyuntura, es momento de desplegar velas y salir del occidente de los derechos laborales con viento fresco y arribar a costas más ventajosas, de oriente, donde un trabajador curra durante 15 horas por un plato de arroz (y unos pocos tallos de soja).
Y el sexto miura es la ciudadanía. Atemorizada por los ERES, las hipotecas a treinta años, y en medio de una lucha mediática donde todos se atacan con lo que pueden y hay un baile de cifras que acojonaría al más pintado. Sólo sabe que el estado del bienestar que han conocido, con las Playestesions y las vacaciones pagadas a cuenta del presupuesto del año que viene, está en peligro… y no saben dónde mirar ni a quien creer.
Y yo digo… ¿puede hacer algo Zapatero?
Para darle unos pases el miura del paro, el Zapatero Torero puede dar ayudas a los parados. Sobre todo a los que no tienen nada ya. Pero para eso hace falta dinero. Se puede conseguir endeudándose, aumentando el déficit, que dicen. Pero el cuarto miura, el FMI, advierte que la deuda pública nos meterá más en el pozo. Y el tercer Miura, la oposición, ayudados por los anteriores, enviste con fuerza. El Zapatero torero rectifica y decide aumentar los impuestos, en contra de la opinión de la oposición (pero bien que ellos también suben los impuestos que pueden en las comunidades donde gobiernan y, a fin de cuentas, ponen el cazo… como todos). Pero siendo realistas, los impuestos los pagan los de siempre, los que tenemos una nómina cada mes, o sea, tú y yo, y el resto de la clase media, o media baja. Porque los que más tienen… lo tienen, pero no aquí, o lo tienen de tal manera que hasta pueden recibir ayudas. Así que el sexto Miura, o sea, la ciudadanía se revuelve, pero traga. Un menor poder adquisitivo hace reducir el consumo, y eso, amigo, fustiga al quinto miura, que pide ayudas para poder vender más coches o bienes de consumo y, ya puestos, una reducción de gastos fijos. O sea, de los sueldos de los trabajadores. Y embisten con la amenaza de más ERES… y ponen el cazo. Y los bancos también, porque tienen muchísimos fondos tóxicos y grandes agujeros producto de los impagados (que no son lo pobres que no pueden pagar la hipoteca… son las constructoras que, queriendo ganar el último duro, compraron a cuenta enormes terrenos rústicos, esperando a que los recalificaran alcaldes amigos, y que ahora tienen todo su dinero, el dinero del banco, inmovilizado en propiedades que no valen lo que han pagado por ellas). Y alegan que ellos son el sistema y, sin ayudas, se vienen abajo. Y el sistema con ellos. Y ese dinero tiene que salir de, o bien déficit o bien impuestos… o de reducción de ayudas, con lo que el primer miura embiste… y volvemos a empezar.
Está perdido. El Zapatero Torero no sale de las Ventas vivo. Y con él, nosotros.
Pues a la mierda.
¿Qué hay paro? En lugar de ayudar a las empresas privadas, se crean empresas públicas. ¿Que la Opel se quiere ir? Pues que escriba cuando llegue. El estado monta la empresa estatal de automoción. ¿No era eso la SEAT? Y a construir coches ecológicos. Los tiene todos vendidos… porque el estado, en lugar de ayudar a los otros productores, fomenta el consumo de sus productos. ¿Qué la banca tiene necesidad de dinero? Pues nada, la ayudamos. Pero no a cambio de nada, no señor. Ampliación de capital y la parte que pone el estado es para el estado. Y sentamos un consejero en la mesa y que meta mano en las cuentas… así se termina con lo de recibir dinero al 1% y prestarlo al 11%. Y a dar créditos a los pequeños empresarios, que muevan la rueda. Y subir los impuestos, por supuesto. Pero a los que más tienen. Y endurecer las condiciones para que no puedan evadir y no puedan enmascarar sus ganancias.
Lamentablemente no lo hará. Porque eso se parecería demasiado al trasnochado socialismo del otro lado del muro. Y de ahí, a llamar a la plaza de Oriente, Plaza Roja… lo mismo hay un paso. Le acusarían de ser el nuevo Chávez, o el nuevo Castro. Y hasta el pueblo raso le atacaría, temerosos de que vengan otra vez los rojos… y les quiten lo que tienen.
Ah, no, que todo es del banco.
Sed buenos.
PD.- Hay más condicionantes y lo expuesto está muy simplificado. Pero sólo pretende ser un ejemplo.
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