Sobre los ricos

Más vale dienro en mano que ciento volando...

Más vale dinero en mano que ciento volando...

Hola amigos.

Escuchaba el otro día en la radio, no sin cierto regocijo, que como una medida para rebajar el déficit se estaba planteando un aumento de los para los que “más tienen”. Esa definición tan concreta. En seguida, el responsable de economía de un partido de la oposición salió a la palestra diciendo que esa medida, además de improvisada, era demagógica e inútil. Si no fuera porque pertenece a un partido de centro, parecería que él defiende los intereses de esos que más tienen. O que es uno de ellos.

Y esto me ha hecho pensar.

Se me ha ocurrido que la sociedad está dividida en tres estratos: Los que no tienen, los que tienen y los que más tienen. Como en todo, hay subcategorías: los que no tienen nada, los que casi tienen algo, los que casi no tienen… pero a grandes rasgos nos centraremos en esas tres categorías.

Los que no tienen son fáciles de catalogar. ¿Tienes? No, pues eres de ese grupo. Generalmente tendemos a pensar que este grupo suele estar en países africanos o en zonas oscuras y sucias que nadie nombra. Y poco más podemos aportar. Tienen ese nombre tan desagradable: .

Los que tienen son los más. Tienen, desde lo justo para vivir, hasta suficiente como para vivir bien y tener algún capricho que otro. Se los suele denominar “”, aunque si están cerca de los que no tienen, se les denomina “mileuristas”. En esta categoría nos encontramos casi todos. Y todos a los que conozco.

Y llegamos a los que más tienen. Ellos son la élite. Son los que tienen tanto que, la mayoría de las veces, no saben exactamente cuanto tienen. Pero lo suficiente como para no tener que preocuparse nunca. Ni ellos, ni sus descendientes en muchas generaciones. A cualquiera se nos puede ocurrir un nombre o dos. Y ellos, precisamente ellos, son el objetivo de esa subida de impuestos.

Se irán, dicen los alarmistas, esas medidas demagógicas y de un sistema caduco sólo servirán para que las grandes fortunas se marchen del país y, en lugar de aumentar la recaudación, sólo conseguiremos recaudar menos. Más vale un poco de mucho que un mucho de nada. Vamos, que es mejor no tocarles, no sea que se marchen. Y añaden: al final la subida de sueldos afectará a la clase media, a la inmensa mayoría.

Y en eso estoy de acuerdo. O sea, que al final a los que más tienen no los tocará nadie y que el peso de las medidas caerá sobre el colchón más amplio y mullido: las clases medias. Que las grandes fortunas se marchen no estoy seguro. Supongo que los paraísos fiscales están hasta arriba de dinero, y ya nos les cabe más. Porque, si se puede evadir una fortuna… ¿Por qué evadir media? Así que supongo que los que más tienen no pueden hacer desaparecer más dinero. Y, por tanto, no habría tal espantada.

Y, ahora que lo pienso, si los estados quieren de verdad terminar con la ¿Por qué no terminar con los paraísos fiscales? Hasta que no se colonice Marte, no habría lugar a dónde llevar el dinero.

¿Lo harán?

Sed buenos.

Acerca de Kike Castelló

Montañero, escritor, bloguero, productor, guionista y director de cine, revolucionario aficionado, tertuliano a ratos, ex presidente de mi comunidad, buen profesional y mejor persona. Y ahora también tío. Me considero un Leonardo DaVinci de la éra moderna. Evidentemente, me tengo en gran estima.
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