Nepal (12) – ¿Cual es tu precio?

Un comerciante de barbas, en "La vida de Brian"

Un comerciante de barbas, en "La vida de Brian"

Si algo he descubierto en es que me gusta ir de . Porque allí se lo pasan mejor que nosotros comprando. En realidad creo que lo importante no es tanto comprar como el arte del . Y resulta que no se me daba mal del todo. Muy posiblemente lo que me gustaba no era tanto comprar como regatear. Más o menos una compra normal podría ser así:

- ¿Cuánto?
- Mil
- ¿Mil? No… demasiado caro…
- No caro… cuenco bueno… cinco metales.
- No, muy caro… adiós.
- ¿Cuál es tu precio?
- Trescientos
- No, no… no trescientos, poco dinero, yo no poder dar de comer a mis hijos…
- Te doy trescientos.
- No trescientos… tú no saber… adiós.
- Pues adiós.
- Novecientos…
- Mucho dinero. Te doy trescientos cincuenta.
- Buen cuenco. Cinco metales. Tú probar. No trescientos cincuenta. Si tu encontrar en otro sitio yo regalarte tienda. No trescientos. No trescientos cincuenta. Novecientos.
- Muy caro. Dos por novecientos.
- Tú loco. Uno novecientos. ¿Cómo dos novecientos?
- Te doy novecientos por dos. Si no, nada.
- Adiós, adiós.
- Adiós.
- Ochocientos. Cinco metales. Buen cuenco.
- No, no. Muy caro.
- ¿Cuál es tu precio?
- Dos por novecientos.
- Uno ochocientos.
- Que no, muy caro.
- ¿Cuál es tu precio?
- Quinientos.
- No, no. Buen cuenco. Buen sonido. Mira. Buen sonido. Tú probar. ¿Cuál es tu precio?
- Quinientos.
- Tú loco.
- Vale, adiós.
- Setecientos. Último precio.
- Que no. Quinientos. Es mi último precio.
- Setecientos y regalo la baqueta.
- Pero si el cuenco ya va con la baqueta…
- No, no… tú no saber. Setecientos.
- Quinientos.
- ¿Cuál es tu precio?
[...]

Dependiendo de la habilidad de cada uno, entre negociador despiadado a cándido comprador, el proceso se podía alargar bastante. Y así para cada cosa que se comprara.

Lo dicho: muy divertido.

Por cierto, me acordé de esta escena de La vida de Byan.

Imagen de previsualización de YouTube

Acerca de Kike Castelló

Montañero, escritor, bloguero, productor, guionista y director de cine, revolucionario aficionado, tertuliano a ratos, ex presidente de mi comunidad, buen profesional y mejor persona. Y ahora también tío. Me considero un Leonardo DaVinci de la éra moderna. Evidentemente, me tengo en gran estima.
Esta entrada fue publicada en Nepal, Viajes y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>