
Un virus
Se acerca el fin del mundo. Nuestro tiempo se termina en la Tierra. ¿Cuál es la amenaza? ¿Un meteorito gigante? ¿Una guerra nuclear? ¿Vuelve Operación Triunfo? No. La culpa la tiene una entidad biológica, en la frontera entre un mineral y un ser vivo, de un tamaño tan pequeño que es difícilmente observable en un microscopio, a la que comúnmente se denomina Virus de la gripe porcina.
No es la primera vez que una amenaza de ese tamaño planea sobre nuestras cabezas. Recordaréis que nos salvamos por los pelos de la gripe aviar, la gripe que transmitían algunas aves, una enfermedad mortal que amenazó al mundo hace un par de años. Aunque luego de mortal tuvo lo justo y lo único que consiguió fue que los países se gastaran una pasta en vacunas. España se hizo con diez millones de vacunas, que todavía tenemos.
Ahora el peligro no viene del aire… viene de los cerdos. O vino de los cerdos. Porque ya no hace falta estar en contacto con uno para contagiarse. Cuando digo cerdo no me refiero a “persona con una higiene deficiente”. Resulta que los cerdos son un organismo especialmente propenso a incubar todo tipo de virus y, gracias a la compatibilidad con los humanos, transformarlo en una enfermedad humana.
Por cierto… ¿Qué es un virus? Pues los científicos no se ponen de acuerdo con eso. Para algunos es una forma elemental de vida. Para otros no lo es, porque no cumple los criterios mínimos para que se le considere algo vivo. No tiene órganos, células ni nada. Sólo es material genético y necesita de otros organismos para replicarse. Y ahí está lo curioso. Un virus invade una célula, inserta su material genético y empieza a multiplicarse hasta que la célula muere. Y vuelta a empezar.
Los medios de comunicación, a fin de no asustar a la población y crear una alarma social, no hacen más que repetir que en 1918 ya hubo una epidemia parecida, en la que murieron 40 millones de personas en el mundo. Lo habréis escuchado seguro: la gripe española. Curiosamente no se originó en España ni tenía nada que ver con nuestro país, pero que se llamó Española porque sólo los españoles informaron sobre ella… los demás países estaban enfrascados en matarse entre ellos en la Primera Guerra Mundial y pensaron que informar sobre una epidemia tan mortal, bajaría la moral de la tropa. Bastante tenían con la amenaza de morir por las balas, el gas mostaza, los bombardeos y demás…
Yo creo que es crear alarma por crearla. Vale que hay que tener cuidado… pero han pasado casi 100 años desde aquello y la ciencia ha avanzado un montón desde entonces. Eso sí, cuando se cansen de hablar de la gripe Española empezarán con la peste bubónica… supongo. Creo que al final todo quedará en agua de borrajas y algunas farmacéuticas harán su agosto y su septiembre vendiendo vacunas para la gripe. Y los vendedores de mascarillas.
Por cierto… no sé qué es peor: Si estar todo el día escuchando lo mal que está todo con la crisis o todo el día con la el runrún de la gripe…
Sed buenos.
