Una borrasca centrada en las Azores no hacía más que mandar enormes masas de aire cargadas de humedad a la península. Un viento frío proveniente del polo entraba por el norte, bajando la temperatura a su paso. El resultado: más nieve. Mucha nieve. Las previsiones situaban la cota de nieve a los 1000 metros, bajando hasta los 800 a lo largo del día. Para el domingo la situación sería aún peor.
¿Pero desde cuando un frente frío, con nieve y viento, nos ha echado para atrás? Nunca. Así que a eso de las 9 de la mañana (todo un record para una ruta no propuesta por Félix) estábamos en el puerto de Cotos. Lo que pasó después lo podéis ver en las fotos…
- Bien equipados
- ¿Estamos locos o qué?
- Todo está nevado (como toca)
- Oscar y Paloma esperan
- Alfonso comanda la marcha
- Alcanzando el Polo Sur (por lo menos)
- Atando los crampones
- Como niños con crampones nuevos
- La Laguna de Peñalara (casi seguro)
- Jorge viene de explorar… no se puede seguir
- Ahí debería estar el refugio Zabala
- Alfonso, el montañero
- Una gruesa capa de nieve
- La ventisca no cede… casi no se ve donde vamos
- Hasta mi coche se quedó helado
- No hay nada como el hogar…

