Hola amigos.
Los más observadores se habrán dado cuenta de que ha aparecido un elemento nuevo en la portada, justo debajo de la información meteorológica. Efectivamente es un reloj de cuenta atrás y marca los días, horas, minutos y segundos que faltan para que ocurra un evento. Quizá no sea un evento importante en el devenir del mundo… pero es un evento importante para mí y para unos cuantos escaperos. Ese reloj marca el momento en el que despegará un avión. Pero no uno cualquiera, no…
Un avión que viaja a Nepal.
Nepal es un país pequeño de forma rectangular situado entre China y La India. Es tan pequeño que en España cabrían 3 Nepales y medio. Eso en cuanto a superficie, porque en altitud nos dan sopas con hondas. 8 de las 10 montañas más altas del mundo están en su territorio. Y como subir montañas es nuestro pasatiempo preferido… creo que hemos elegido el lugar ideal para pasar las vacaciones.
La capital se llama Katmandú y está situada en el valle del mismo nombre, en la región central. Debido a que casi no hay habitantes a más de 2.500 metros de altitud, y la mayoría del país está por encima de esa cota, las tierras bajas están un poco masificadas. Katmandú está a unos 1.300 metros sobre el nivel del mar y, por tanto, está masificada. Masificada y contaminada, hasta el punto de que recomiendan usar mascarillas, sobre todo si se padece algún tipo de acepción respiratoria.
Salir de Katmandú es muy fácil. Sólo hay dos carreteras. Una dirección norte, que llega hasta el Tibet, y otra dirección oeste, que enlaza con otra ciudad importante en nuestro viaje: Pokhara. La segunda ciudad en importancia del Nepal y centro de concentración del movimiento Hippy de finales de los sesenta. Digamos que a la orilla de su lago Phewa Tal, con la imponente silueta del Machhapuchhare reflejada en sus tranquilas aguas, se ha fumado más hierva que en todos los conciertos de Joaquín Sabina juntos.
De allí saldremos para hacer alguna travesía por los Annapurnas… quizá hasta el campamento base, todavía no lo sabemos.
En Nepal profesan diferentes religiones. Fue la cuna del Budismo. Buda nació allí y, si se me permite ser un poco irreverente, no entiendo como es que estaba tan gordo, habiendo nacido en un país en el que inventaros la cuesta arriba. Aunque el budismo nació allí, la influencia del primo mayor del sur, La India, hace que la mayoría de la población sea hinduistas. Y eso influye en que haya miles de templos a todas y cada una de las representaciones del dios Shiva (que tiene unas 105 reconocidas y otras tantas sin reconocer). Ver templos será otro de nuestros pasatiempos esos días.
En fin, que a medida que me estudie la guía que me he comprado, os iré contando más cosas. De aquí a Octubre queda todavía un montón de tiempo… así que idos acostumbrando porque Nepal, será una palabra habitual en mi vocabulario hasta entonces (Y después también… incluso más)
Sed buenos.

