
El calendario está lleno de días
Hola amigos.
Hace una semana estábamos celebrando el año nuevo. Con sus uvas, sus cavas y sus otros ritos… y ya van 2008 celebraciones. Al menos según el calendario actual. Pero no siempre la cosa fue así.
Supongo que en el inicio de los tiempo, cuando los cazadores recolectores pululaban por la tierra y nadie se preocupaba de plantar una semilla, el saber el día en el que vivían carecía de toda importancia. Habiendo caza disponible, ¿Qué más da que sea uno de marzo que veinte de septiembre? Sólo había que estar un poco al loro de las migraciones de los animales y poco más. Supongo que la forma de medir el tiempo era más personal… hace no sé cuantas migraciones… o más o menos cuando el lobo mató a fulanito… y así ellos se enteraban. Obviamente tendrían la unidad básica, o sea, el día y la noche… pero en realidad tampoco habría necesidad de contabilizar el tiempo (por ejemplo, hoy es mi 11.824 cumpledías).
Posiblemente entre los más observadores (y porque por las noches no habría gran cosa que hacer, y no darían nada bueno en la fogata de la cueva) se dieron cuenta de que la cosa esa blanca y brillante del cielo no siempre tenía la misma forma. Es posible que con una piedra o similar, fueran contando cuantos días pasaban entre luna llena y luna llena y, seguro, se sorprendieron al descubrir que eran 30 días (en realidad 29 días y medio). Debió de nacer, por aquella época, el mes lunar.
No fue hasta la invención de la agricultura que la cuenta de los días y de los meses se perfeccionó. Cuando hay que sembrar para que la cosecha sea buena, o se hace en la fecha correcta o, quizá, no habrá más intentos. Así que la observación del cielo, del sol y de la luna tuvo una importancia capital. Supongo que, más o menos por esa época, se inventaron los sacerdotes… que eran como el asistente de tareas de Outlook… te avisa de lo que tienes que hacer y cuando. Así que los especialistas del cielo marcaban los ritmos de la agricultura… y como había que justificar su sueldo, se inventaron rituales y fiestas, coincidiendo con los acontecimientos cósmicos… que si un solsticio, que si un equinoccio… (luego se metieron en temas de política y manejaron asuntos más terrenales, pero ese no es el tema de éste artículo).
Ahora sabemos que el año tiene 365 días. Era algo que los egipcios ya sabían hace miles de años, pero me imagino que los demás pensarían que gente que anda de lado y se pasa toda la vida pensando en la muerte no eran gente de fiar. Así que se elaboraron calendarios tremendamente complicados. Pronto se llegó a la conclusión de que había 12 lunas en un año. Pero la luna tiene un ciclo de 29 días y medio, por lo que siguiendo un calendario completamente lunar, había un desfase de 11 días con respecto al año real (os recuerdo que el año es el tiempo que tarda la tierra en dar una vuelta completa al Sol). Y estos 11 días pueden ser desastrosos para la agricultura… en sólo tres años, se produce un desfase de un mes con respecto al calendario solar y esto puede suponer que, aún sembrando el mismo día del año, la siembra puede hacerse en pleno invierno, o en pleno verano… etc. Es por ello que se intercalaban días en mitad del año para corregir esto…
Cuando Julio Cesar llegó a Egipto, aparte de beneficiarse a Cleopatra y tener un hijo con ella, se interesó por su sistema de medir el tiempo. Además de un calendario de 365 días, tenían divididas los días en 24 horas, ya que tenían controladas las horas a las que salían 12 estrellas en el firmamento por las noches, y, por equiparar, también lo aplicaron a los días. Ellos tenían una crecida más o menos cada 365 y les importaba un carajo todo lo demás. Pero habían dividido el año en 12 meses (por seguir con las 12 lunas), de los cuales 7 eran de 30 días, y 5 de 31. y ya está (aunque los romanos cambiaron eso y pusieron dos meses más con 31, Julio y Agosto, en honor de los dos primeros emperadores, y se los quitaron a febrero, mes de la mala suerte… es que eran muy supersticiosos).
Este sistema tiene un pequeño error… y es que la tierra da una vuelta al Sol exactamente en 365 días 5 horas 48 minutos y 46 segundos. Esto significa que cada 4 años el calendario se adelanta un día. Para arreglarlo, decidieron añadirle un día a Febrero cada cuatro años y santas pascuas. Es lo que denominamos año bisiesto y se caracteriza porque se celebran los juegos Olímpicos. Nosotros, los informáticos, tenemos una regla: Si el año es divisible entre cuatro, esto es, al dividir el año entre cuatro nos queda un resto de 0, ese año es bisiesto y la fecha del 29 de febrero es correcta.
Aún así seguía habiendo un pequeñísimo error. Los malditos decimales adelantaban un día el calendario cada 128 años. No parece gran cosa, pero cuando quisieron hacer algo ya había un desfase de 11 días con el calendario real. La solución era quitar 3 años bisiestos cada 400 años. Así, el año 1500, que debería ser bisiesto porque es divisible entre 4, no lo es porque no es divisible entre 400. El año 1600 sí lo fue, pero no el 1700, 1800 y 1900. Por el contrario el año 2000 sí que fue bisiesto. Sigue habiendo un desfase de un día cada 3400 años, pero eso ya lo arreglaremos hacia el año 5000 o por ahí…
Como la decisión la tomó el Papa y, por la época en la que se tomó, estaba la revuelta protestante, algunos países la adoptaron y otros no. Y esto significó que países como Italia, Francia o España, se acostaron tal que un 5 de octubre y se levantaron un 15 de octubre de 1582… como diría aquel, mucho sueño para un adulto. En otros países, como Bélgica, Holanda, Inglaterra y sus colonias, seguía siendo 6 de octubre… con el lío que esto suponía. Pero era preferible un desfase de 10 días que aceptar una bula papal… en fin. Gracias es este pequeño desaguisado se dice que los dos escritores más importantes del mundo, William Shakespeare y Miguel de Cervantes murieron el mismo día, aunque en realidad murieron con 10 días de diferencia.
Total, y por resumir, que feliz año nuevo a todos.
Sed buenos

¡Hola Kike!:¡Feliz Año!He querido leer tu artículo (¿se puede llamar así?) tan interesante y espero que bien documentado pero no he podido hacerlo del todo porque las ventanitas de la derecha, las de las fotos, tapan parte del texto. ¿a todo el mundo le ocurre lo mismo?.Un abrazo, Matilde.
Hola Matilde… he estado haciendo pruebas con diferentes resoluciones y no he conseguido duplicar el problema… así que, si puedes mandarme un pantallazo al correo, me ayudaría mucho. Por cierto… hace una eternidad que no te veo. No nos vamos a reconocer a este paso. Un beso y Feliz Año Nuevo.
Hola Kike! Feliz Año igualmente!Yo tampoco puedo ver el texto completo, la sección de la derecha se lo come parcialmente.En cuanto al calendario, cuando te canses de la informática, te van a ofrecer trabajo en suiza en un taller de relojes con los mecanismos de alta complicación que reproducen años bisiestos y ajustes por más de cien años. Poca gente lo aprovecha completo,.. pero con ellos nadie se equivoca al sembrar,.. son un poco caros para un agricultor medio,.. Un abrazo,
¡Vale! te mando un pantallazo pero… ¿cómo se hace eso?, ya sabes que soy muy pardilla en esto.Hago extensiva la felicitación a todos los amigos de siempre y me encantaría conocer a los nuevos adeptos (creo que incluso hay algunos que viven cerca de mí, lo cual me encanta). ¡Feliz Año!Seguro que cuando nos veamos no nos reconocemos, yo estaré más vieja y …tú también, ja, ja; pero espero ir pronto con vosotros no puedo abandonar una de las aficciones que más me gustan; por todo, por la montaña, el cielo, los amigos y las risas.
Es decir, ¿cómo meto la pantalla de internet en el correo?…¿adjuntando qué archivo?….
Ya lo he resuelto. Parece ser que había un problema de incompatibilidad entre Internet Explorer y el código optimizado para Mozilla para resoluciones pequeñas… ya sabéis, los unos, que no se ajuntan con los otros. Espero que ya podáis leer la portada correctamente. Un saludo y gracias por la ayuda.
Pues sí, solucionado. Ya se puede leer correctamente.