
Hola amigos.
¿Quieres organizar un fin de semana romántico para tu pareja? Te metes en Internet y, al instante, tienes a tu disposición información sobre hoteles, restaurantes, cines, teatros, galerías de arte, exposiciones, monumentos y demás datos que puedas necesitar. ¿Quieres comprarte un televisor y tu hermano no se pone de acuerdo con tu compañero de trabajo sobre qué modelo es mejor? Te metes en Internet y buscas comparativas, críticas y opiniones de miles de usuarios satisfechos o no, foros de discusión y la lista completa de errores encontrados por los usuarios que ya han comprado el televisor. ¿Quieres ver a tu vecinita del segundo en pelotas? Te metes en Internet y, bueno… posiblemente tu vecina no esté (lo que es una lástima), pero hay muchas otras vecinas… bueno… vecinas de alguien son, sin duda. Y no me refiero a esas mujeres “neumáticas” con silicona exudando por cada poro de la piel… me refiero a chicas y chicos normales. O tan normales como la vecina del segundo o el vecino del bajo. Y a esto se le llama Porno 2.0.
Internet fue concebida como una red de ordenadores descentralizada, en la que no había un servidor principal, sino un montón de ellos repartidos por toda la geografía de EEUU. Fue un invento militar que pretendía minimizar los efectos sobre las comunicaciones de un posible ataque nuclear Ruso. Pronto se vio que era una herramienta poderosa para comunicar y las universidades se sumaron al carro. Se inventó en HTML, que es el lenguaje en el que están escritas las páginas web, y se vieron enormes ventajas comerciales al asunto. Y cuando hay dinero de por medio…
¿Os acordáis del auge de las empresas puntocom? Empezaron a salir como chinches portales multitemáticos por Internet. Os sonarán nombres como Terra, Eresmas, Jumy, Yahoo… fue una gran revolución y una época de vacas gordas para los del gremio. Incluso alguno de estos portales salieron a bolsa con aumentos vertiginosos en sus cotizaciones. Luego se vio que la cosa no daba para tanto y la burbuja de las puntocom explotó… arrastrando en su caída a pequeños inversores y matando a Internet, tal y como se conocía entonces. Eran los tiempos de Internet 1.0.
Pero Internet, lejos de morir, resurgió de sus cenizas en lo que los expertos denominan Internet 2.0, y que yo denomino un “hágalo usted mismo”. Y es que la democracia ha llegado a las pantallas y al ratón. Antes, con la versión 1.0 uno navegaba y veía los contenidos que algunos colgaban en sus páginas web. Todo era críptico y enrevesado, o tan críptico y enrevesado como a los informáticos nos gusta que sean las cosas. Había que saber de HTML, de ASP o de PHP… manejar programas de FTP para subir las páginas y contratar los servicios de un proveedor que nos diera hospedaje en sus servidores… o aprender a montar un servidor Apache, en un LINUX, obtener una IP fija y montar tu propio servidor. Lo dicho, un lío, y era muy caro… sobre todo para colgar el resultado del partido del domingo con los colegas, las fotos de la comunión de la prima o tus creaciones musicales con el organillo electrónico. Y así pasaba, los contenidos los desarrollaban redactores profesionales para los anteriormente mencionados portales, alguna universidad y dos o tres frikis de la tecla… y todo eran páginas estáticas.
Ahora ya no es así. La web 2.0 está basada en la participación del usuario. Navegas y lees los contenidos que otros navegantes han escrito, permitiéndote comentarlo y valorarlo, y en dos patadas te montas un sitio donde escribes poesía, tu diario íntimo o las dificultades que pasas para ligarte a esa chica tan mona que no te hace caso. O puedes ver las fotos que otros usuarios han hecho, y poner las tuyas fácilmente (Flickr o Panorammio). O ver los videos de la comunión de la prima, colgado en Youtube… y es aquí donde quería llegar: también puedes subir tus videos de momentos “íntimos” con la parienta… o el pariente… o todo el equipo de fútbol del Navalcarnero, o la perrita Tobi o esa gallina de mirada seductora. Y es que se están popularizando los sitios de videos cochinos hechos por los propios usuarios…
A esto se le llama Porno 2.0 y está hundiendo a la industria del porno tradicional en una crisis sin precedentes.
Por cierto: la web de escapada es un compendio de muchas de estas nuevas técnicas. La portada es un blog en toda regla, y la fototeca es una galería donde cualquiera puede colgar sus fotos… Escapada 2.0, podríamos decir.
Sed buenos.

que bien informado estas de todo esto, la verdad que me he quedado alucinado, me has despertado la curisidad y he buscado en google Porno 2.0 y me he quedado boquiabierto.Gracias por la informaciónjajajajajja¿a ti quien te pone al día?
Pues leo Blogs y publicaciones sobre tecnología… además, por estar mirando como actualizar el diseño de la página, pues me he metido un poco más en temas de la web 2.0 y porque es mi trabajo estar al día…Ahora, eso sí, cuidado con el porno 2.0, eh?