Sobre los cuentos infantiles

Blancanieves, la del cuento

, la del cuento

Hola amigos

Estaba yo rebuscando unas cosas en el cuarto de los trastos el otro día, cuando un pasaje de mi infancia me dio en la cara repentinamente. Y no me estoy refiriendo a un recuerdo especialmente traumático ni nada por el estilo, me estoy refiriendo a un libro de que yo leía de pequeño, que estaba mal colocado en una estantería y me golpeó, como he dicho, en la cara. Estaba un poco deteriorado por la edad, debe de tener ya casi 30 años por lo menos, pero guarda en su interior la primera literatura que yo leí (después de la cartilla y su inefable “mi mamá me mima”)

Inmediatamente dejé de buscar lo que estaba buscando (es más, ni me acuerdo que era, así que tan importante no debía ser), me senté en un viejo butacón de escay (que guardamos, no sé muy bien para qué) y leí de nuevo esos viejos cuentos infantiles de todos los tiempos… claro que, ahora no es lo mismo que entonces. Lo que entonces me debió de parecer el no va más, ahora me parecían cosas sin sentido. Y es que no hay nada como aplicar la lógica a los cuentos para que pierdan su encanto.

Tenemos el caso de roja. No voy a contar el cuento, pero básicamente, se trata de una niña a la que su madre le manda a ver a la abuela, que vive al otro lado del bosque. El hace que se retrase y sustituye a la abuela, para comerse a . Total, que la niña en cuestión llega a la casa y duda de que el lobo sea su abuela. Entre tanto, llega el guardabosques y mata al lobo. ¿Qué conclusión sacamos? Olvidándonos del hecho de que los lobos no hablan, que la niña no ve mucho a su abuela, si no es capaz de distinguir a un lobo peludo de una vieja (por mucho que esta señora se haya dejado crecer los pelillos de la barbilla).

La lectura que hice de los tres es más terrible todavía. Los tres se van a vivir por su cuenta y se construyen una casa cada uno, de diferentes materiales. Viene el lobo (nuevamente un lobo que habla) y las va derribando una a una de un soplido. En mi opinión se trata de una oda a la especulación urbanística. ¿Qué casa es la que resiste al soplido del lobo? La que está hecha de ladrillo. ¿No es acaso un mensaje subliminal que nos han metido desde pequeños para que compremos “casa seguras de ladrillo”?

Hay cuentos muy subidos de tono. Por ejemplo: nadie ha caído en la cuenta de que el príncipe de la Cenicienta es un machista o un baboso. Después de pasar toda la noche bailando con la bella desconocida, cuando esta sale corriendo porque llegan las 12 y se deja el zapato… organiza un casting de pies para que las chicas del reino se prueben ese zapato… ¿Qué pasa? ¿Toda la noche bailando con la niña y no sabe como tiene la cara? ¿Dónde estaba mirando? ¿A las tetas? ¿O es que estaba tan borracho que no sabía con quien estaba bailando? Puede que lo que pase es que el principe es un fetichista al que le encantan los pies, y organiza el tinglado para manosear los pies de las mujeres del reino… Eso por no mencionar el hecho de que la cenicienta fuera la única a la que le quedaba bien el zapato… ¿Tenía un 43 de pie acaso?

Eso por no hablar de Blancanieves y los 7 enanitos… sin entrar en el tópico de por qué después de trabajar tantas horas en la mina vuelven cantando a casa (esto ya lo han comentado muchos por ahí), me pregunto cómo se organizarían con el cuarto de baño… Ellos, acostumbrados a vivir los 7 en una casa, y siendo tíos, con un baño tenían más que suficiente… pero al llegar ella… Además, está el príncipe (siempre hay uno), que no duda de aprovecharse de Blancanieves estando dormida. La versión oficial es que le dio un beso “de amor”… ¿Eso fue todo? Creo que le dio un achuchón de los buenos. Si no… ¿Por qué se tuvo que casar con ella? Sólo hay que sumar dos y dos…

En fin, menos mal que cuando leíamos esos cuentos éramos muy pequeños y no pensábamos un poco más allá, porque si no, nos habrían traumatizado toda la infancia…

Ser buenos (Y cuidado con el lobo)

Acerca de Kike Castelló

Montañero, escritor, bloguero, productor, guionista y director de cine, revolucionario aficionado, tertuliano a ratos, ex presidente de mi comunidad, buen profesional y mejor persona. Y ahora también tío. Me considero un Leonardo DaVinci de la éra moderna. Evidentemente, me tengo en gran estima.
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