sobre la Revolución

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El gran dictador

Hola amigos

En el libro “El Ocho” de Catherine Neville hay una reflexión que me llamó la atención cuando la leí. De hecho, en mi opinión el libro no vale nada, excepto por ese comentario (que no sé si es original de esta mujer, o copiada de algún filósofo). Básicamente la reflexión hace referencia a las tres clases sociales que dividen al mundo desde que es mundo. Cualquiera podría pensar que se trata de la Nobleza, el Clero y el Pueblo (que es lo que nos han enseñado siempre), pero no. Se trata de Clase dirigente, Clase que quiere dirigir, y Pueblo. Las revoluciones de la historia han sido siempre del Pueblo alentadas por la Clase que quiere dirigir contra la clase Dirigente. Un quítate tú para que me ponga yo, usando a la carne de cañón del populacho.

Todas las revoluciones se hacen en nombre del pueblo oprimido. De pronto, de entre las filas de los desheredados, surge alguien que sabe arengar a las , hacerlas ver la desigualdad, y lanzarlas contra el cruel monarca/presidente/dictador de turno. El pueblo, libre por fin de la venda que cubre sus ojos, y con la verdad de su parte, depone a la clase dirigente y establece en su lugar un gobierno provisional adalid de la justicia, que sepa llevar adelante las reformas necesarias para que el bien impere. El pueblo otorga ese poder a ciertas personas, y el ciclo vuelve a empezar. El perro sigue siendo el mismo, aunque con otro collar. Tenemos multitud de ejemplos en la historia de lo que digo.

Han sido muchas revoluciones en la historia como para no aprender de los hechos. La clase dirigente de hoy en día (y no me refiero a los políticos de turno, que mandan más bien poco en el mundo real) tiene la lección bien aprendida. El secreto está en unir a los que dirigen y a los que quieren dirigir elcotarro , y atontar al Pueblo, para que no se mueva. Hay pastel para todos, así que no tienen por qué luchar por él. Mientras, la , como tú o yo, estamos a otras cosas más de nuestro día a día.

Amigos, creo que estamos siendo manipulados por fuerzas poderosas. Y no hay mucho que podamos hacer. Somos vigilados constantemente, desde cientos de cámaras por todas partes. Las comunicaciones son fácilmenteintervenibles . Ahora mismo cualquier cosa que mandemos por correo electrónico o hablemos por teléfono, está siendo filtrado por un potente complejo de ordenadores del pentágono a la búsqueda de palabras clave “sensibles”. Incluso es muy fácil saber qué comemos, a qué dedicamos nuestro tiempo libre, cuales son nuestros gustos musicales o qué libros leemos. ¿Como? Por los códigos de barras de los y nuestra tarjeta de crédito. Es realmente muy fácil establecer los hábitos de cruzando sólo esos dos datos. Es posible saber nuestra red de contactos y relaciones por el cruce de llamadas,SMS y correos electrónicos entre la personas. Es posible saber con quien te llevas mejor y con quien peor, por la cantidad de minutos que hables con esas personas, o los mensajes que cruces. Cual es tu equipo de fútbol, si sufres insomnio, qué medicamentos te han recetado y, por tanto, qué enfermedades sufres… hay ciento de miles de datos sobre nosotros en enormes bases de datos supra nacionales. Y esas bases de datos están en manos de los del mundo… y las utilizan para que no haya revoluciones.

¿Como? Por el consumo. Mientras tengamos para comprar una casa, una tele plana, un coche, un jamón o un apartamento en Marina D’or, no nos menearemos demasiado. En realidad no es que tengamos para comprar todas esas cosas… tenemos lo suficiente para endeudarnos, Y la palabra clave es esa: . Mientras estemos en con el banco no querremos cambiar el sistema, porque eso implicaría perder lo que hemos conseguido, o lo que creemos poseer. Por eso trabajamos laboriosamente para pagar nuestras deudas, mientras contraemos otras nuevas para cosas “necesarias”. Y así poca se puede hacer. Son listos losjodíos. De vez en cuando meten una pequeña . La deslocalización de una fábrica y miles de despidos masivos. Eso hace que los trabajadores no se movilicen demasiado, no sea que les toque a ellos. O cosas más graves, como un atentado terrorista y pedimos más protección y . Hemos aceptado sin pestañear el ser tratados de sospechosos para arriba en los aeropuertos. Un señor con porra decide que tenga cara de terrorista y puede pedirme que me quede en bolas allí mismo para registrarme. Los medios de comunicación, un poderoso instrumento, bombardean con lo de la inseguridad ciudadana (por 4 robos con violencia mal contados en la costa catalana en verano) y aceptamos lo de plagar las calles con cámaras de seguridad. Acaban de abolir la leyUS PATRIOT en EEUU que permitía entrar en cualquier domicilio y registrar sin necesidad de una orden judicial por el bien común y la seguridad nacional (aquí se llamó LeyCorcuera)… pero ya se les ocurrirá otra para volver a ponerlas… y son sólo unos pequeños ejemplos.

Cualquiera que sostenga estos pensamientos en público es tachado de conspiranoico (Conspirador y paranoico). Ya está el listo con la misma historia de siempre… cómprate una Ps3 y déjanos en paz… aunque algo en el interior de la cabeza nos dice que quizá muy desencaminado no ande. Pero preferimos mirar para otro lado. Sinceramente creo que no hay mucho que podamos hacer… excepto una cosa: No consumir. Esa es la clave de la próxima revolución. Nada de comprar, nada de endeudarse. Economía de subsistencia y poco más. Ahí es donde les duele. Bajar el consumo de cosas superfluas tiene una doble ventaja, no es necesario trabajar tanto para vivir y no estamos tan temerosos de lo que pueda pasar… lo que significa ser menos esclavos. Otra cosa que podemos hacer es mandar una carta diaria a nuestro partido político (al que hemos votado o al que votaríamos) exigiendo una serie de políticas. Estas cartas se leen (yo trabajé para un partido político en un sistema de almacenamiento de estas cartas y os aseguro que alguien las lee). Si cada ciudadano hace lo mismo tendrán una idea muy aproximada de qué tienen que hacer…

Es una idea. Por cierto… si por un casual desaparezco sin dejar rastro en los próximos meses, será sin duda debido a que he dado en el blanco y a alguien no le ha gustado esto.

Sed buenos

Acerca de Kike Castelló

Montañero, escritor, bloguero, productor, guionista y director de cine, revolucionario aficionado, tertuliano a ratos, ex presidente de mi comunidad, buen profesional y mejor persona. Y ahora también tío. Me considero un Leonardo DaVinci de la éra moderna. Evidentemente, me tengo en gran estima.
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