
Plutón... ¿Qué si no?
Hola amigos.
Contaba yo con apenas 13 años recién cumplidos cuando intenté entrar en mi primera discoteca. Por aquella época tan remota ya en el tiempo, esa discoteca de pueblo era lo más de lo más y quien no iba allí no era nadie. Se llamaba Coliche y, visto desde la lejanía que dan los años, era cutre a más no poder… el caso es que, mi colega y yo, los dos imberbes y con cara de niños, nos precipitamos con paso seguro y con decisión a la puerta del garito. La clave estaba en la seguridad, decía mi amigo… pero no bastó. El portero de la discoteca, un tipo enorme con anchos bigotes (que debe de ser algo del dueño, porque todavía sigue allí, aunque ya no de portero) se puso delante de la puerta y nos dijo: “No podéis pasar, pequeñajos”. Y nos dimos media vuelta, con el rabo entre las piernas. Yo no pude entrar hasta 3 años después (infringiendo alguna ley, seguro)…
El caso es que parece que para entrar en sitios selectos, lo del tamaño sí que importa (y para otras muchas cosas parece que también), y si no, que le pregunten al planeta Plutón. El pobre, con sus apenas 2.302 kilómetros de diámetro (la tierra tiene 12.756,28 kilómetros) ha sido expulsado del selecto club de los planetas del sistema solar. Durante años, desde su descubrimiento en 1930, mogollón de señores empollones gafotas y acusicas, ataviados con serias batas blancas de científicos han discutido sobre si Plutón debía entrar en el club de los planetas o no. “Es un tío raro”, decían, “Tiene una orbita excéntrica y demasiado inclinada” y, además “lleva calcetines blancos”. Así que no entra…
El caso es que, el amigo Plutón, hasta que no crezca, tendrá que ir a las discotecas Light de su pueblo. Y en esas discotecas para “Planetas Enanos” sólo podrán entrar cuerpos celestes que estén en órbita alrededor del Sol, que tengan suficiente masa para tener gravedad propia para superar las fuerzas rígidas de un cuerpo de manera que asuman una forma equilibrada hidrostática, es decir, redonda; que no hayan despejado las inmediaciones de su órbita y que no sean un satélite. Casi nada.
Y, bueno, hasta que no se ponga otros calcetines…
Sed buenos.
PD.- A pesar de que, durante la ruta del sábado, Marisa me indicara que el tema de Plutón podía ser una portada perfecta, yo ya lo tenía pensado desde algunos días atrás. De todas maneras acepto temas sobre los que escribir… una especie de portada a la carta.
