
Hola amigos.
Hoy me he levantado filosófico… o todo lo filosófico que me puedo poner un domingo por la mañana (y tirando de esa filosofía barata que suelo hacer, y que algunos llaman demagogia). Supongo que las más de 10 horas de sueño han ayudado a elaborar una de mis absurdas teorías. Teoría que me dispongo a enunciaros: Todo es cíclico y recurrente. Ahí queda eso.
El día sigue a la noche, y la noche al día. Dormimos y despertamos. El Sol sale y la luna se esconde. La luna pasa de ser nueva a llena y de nuevo a nueva, cada 30 días. Al año tenemos 4 estaciones bien diferenciadas, aunque cada vez menos por el famoso cambio climático, y como si de un reloj se tratara, tenemos al Cortinglés para anunciarnos convenientemente su llegada. Y, como dicen en la tele, ya es verano en el Cortinglés.
Como he dicho al principio, todo es cíclico. Todos los años se repite una y otra vez la misma situación: Cada verano pensamos que “ese” verano va a ser la leche. El mejor verano de todos. El Verano, con mayúsculas, el único y verdadero. Pero, lamentablemente, ese verano es el mismo verano una y otra vez. No es de extrañar que a la gente le de el síndrome post vacacional… sentimos que en esos pocos días que podemos ser nosotros mismos, y hacer lo que siempre hemos querido hacer, al final no lo logramos. Porque siempre pasa algo que estropea la idea de verano ideal que nos hemos montado en nuestra cabeza, entre acelerón y parada en el atasco, o entre codazo y empujón en el metro…
A mí eso no me pasa desde hace cinco veranos. Yo no pienso en el verano en todo el año. No me imagino cómo serán mis vacaciones y, lo más importante de todo, no las planeo. Dejo que pasen las cosas. De alguna manera inexplicable siempre surge algo que hacer, diferente cada vez y, hasta el momento, siempre fantástico. Y, como no he imaginado como será, todo lo que venga, sea lo que sea, es bienvenido… eso sí: se requiere una mentalidad positiva, ya que hay que sacar la mejor cara de cualquier situación, y no venirse abajo al primer revés… a mí me ha ido bien.
Sed buenos.
PD.- Espero que tengáis un verano tan bueno como os lo hayáis imaginado. O mejor…
