Hola amigos.
El otro día calló bajo mi nariz un folleto de turismo de la India (lo que no deja de ser curioso porque últimamente casi todo lo que acontece a mi alrededor tiene relación con ese exótico país). El caso es que, en un ratillo que tuve, me puse a navegar por Internet buscando un poco más de información… algo que, si no fuera por que uso esos datos para escribir la portada, sería luego muy difícil de meter en una conversación normal (quedaría pedante… ya sabéis a lo que me refiero).
Total, que allí profesan una religión, el Hinduismo, que aparte de una veneración de las vacas rallando con lo peligroso (prueba tú a conducir en un país en el que las vacas pueden campar a sus anchas), creen firmemente en la reencarnación. Se supone que uno muere y, dependiendo de lo bueno o malo que eres en esta vida, tu reencarnación es mejor o peor. Pero he echado unos números y me parece que hay un error de cálculo muy difícil de solventar…
Hoy en día hay en el mundo unos seis mil millones de personas (y sólo en la India, mil millones, ojo). Y cada vez somos más. Mientras has leído esto, han nacido otros cien, más o menos. Y todos, sin distinción, vienen, venimos reencarnados de otros… así que, si cada vez somos más… ¿De donde sacan las almas de los nuevos?
A lo mejor sé de donde… ¿A que cada vez hay más gente rata en el mundo? Y si sales una noche… ¿A que ves mucho buitre? ¿A que todos tenemos un amigo que es un poco hormiguita? Y no podréis negarme que alguna cotorra, puede que chicharra, sufrimos de vez en cuando… Por no mencionar a los cerdos, burros, camellos, zorr@s, gallinas, vacas, focas e incluso ballenatos que pululan a nuestro alrededor…
¿Tendrán razón entonces los hindúes?
Sed buenos

