Sobre las postales

El sello de una postal mandada desde una galáxia muy muy lejana

El sello de una postal mandada desde una galáxia muy muy lejana

Hola amigos.

Por cosas que tiene la vida, este fin de semana he tenido que catalogar y guardar en cajas algunas de mis pocas pertenencias. (No es que me esté mudando de casa ni nada por el estilo, ojo… aún no toca, pero ya llegará). El caso es que la mayoría de las cosas que tengo son … miles de . Algunos están en formato libro, el formato estándar. Nunca me había parado a pensar en la cantidad de que tengo. Los encontré de cuando era muy pequeño (¿alguien recuerda a “Fray Perico y su borrico?), de mi etapa rolera (La famosa colección “elige tu propia aventura”) y la actual (ensayos de antropología, astronomía, historia… y “El código Davinci”, este no podía faltar)

Los papeles en formato libreta también abundan entre mis pertenencias. Tengo montones de “libretas de ”, libretas donde escribo las más peregrinas que se me pasan por la cabeza. Inicios de relatos, pensamientos personales sobre cosas que me pasan, breves notas de datos curiosos de alguno de mis viajes… buena parte de la tarde de ayer la dediqué a abrir las notas al azar y leer. Fue como viajar al pasado, no sé si me entendéis. Y la diferencia de estilo entre ahora y entonces es tremenda…

Y también encontré uno de mis tesoros más queridos: mi colección de . He hecho muchas en mi vida, pero la única colección que mantengo es esta. Para que una postal pueda ingresar en la colección me debe ser enviada desde algún lugar remoto del globo, por alguien que me conozca. Tengo de lugares realmente recónditos del planeta (la más lejana que tengo es de la antigua Birmania). Las tengo de Pekín, Nueva York, Moscú… si alguno quiere engordar la colección no tiene más que mandarme una postal. En fin.

Pasad una buena semana.

Acerca de Kike Castelló

Montañero, escritor, bloguero, productor, guionista y director de cine, revolucionario aficionado, tertuliano a ratos, ex presidente de mi comunidad, buen profesional y mejor persona. Y ahora también tío. Me considero un Leonardo DaVinci de la éra moderna. Evidentemente, me tengo en gran estima.
Esta entrada fue publicada en Portada, Reflexiones y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>