El otro día vi un documental en la tele que me hizo reflexionar un poco (y este fin de semana he tenido tiempo para ello, podéis creerme). En contra de lo que se pueda pensar, el documental no trataba sobre las feromonas (mi tema favorito allá donde los haya), sino sobre “La Carrera de las Arenas”.
Esta carrera consiste en recorrer a pie los 230 Km que tiene un lejano desierto de parte a parte, en tan sólo 7 días, bajo un sol abrasador y con el mínimo de peso. Y, como carrera que es, se trata de hacerlo lo más rápido que se pueda, claro. No sé a vosotros, pero a mí me parece una pasada. El caso es que durante el documental entrevistaron a un corredor (superhombre habría que decir) que dijo lo que me ha hecho reflexionar estos días:
“Puedes, si crees que puedes”.
Es alucinante la fuerza que trasmite una frase tan pequeña. “Puedes, si crees que puedes”. Es como un mantra de auto superación personal, si realmente crees en ello. Ese trabajo tan increíble al que no te presentas por que habrá tropecientosmil mejor que tú… pues: “Puedes, si crees que puedes” y ¡Pun! Ahí te ves, haciendo la entrevista de trabajo. Esa chica tan mona que tanto te gusta y a la que no dices nada porque una chica así no sale con tipos como tú… pues: “Puedes, si crees que puedes” y ¡Pun! Ahí estás tú, pidiéndole una cita con voz clara y firme.
La frase no te asegura el éxito en tu misión, claro, pero te aporta una confianza que te da fuerza y, esto es lo más importante, esa fuerza y esa confianza la perciben los demás. Yo voy a aplicar esa máxima a partir de ahora a todos mis actos… ya os contaré que tal me va.
Un saludo y pasad una buena semana.
