Para no perder la costumbre, algunos de los que se quedaron en Madrid durante el puente nos fuimos a hacer esta rutita de 12 km. Eramos 6 cabezas y 16 patas: Carolina, Amaya, Juan y Susanne, más nuestros fieles amigos Hugo y Laika. El punto de encuentro era Alpedrete de la Sierra (Guadalajara), un pueblo bonito donde acaba la carretera. A las 11.30 horas rebautizamos a Carolina que pasa a llamarse “Carolina_llega_tarde” aunque si ella quiere y dado su interés por los idiomas puede optar por el mote “Carol_come_lately”.
Hacía muy buen tiempo; cipreses había exactamente dos (al lado del cementerio), y la pista era polvorienta lo cual fue aprovechado por un conductor de quad para cubrirnos con un bonito color gris de camuflaje.
Fieles a la tradición del grupo, nos perdimos, pero solo un poco … De hecho, decidimos unánimemente que la versión de la ruta que habíamos hecho -bajando por un sendero al lado de un riachuelo hacia el Lozoya y subiendo otra vez por la pista- era más guapa que la original que incluía una subida por un feo cortafuegos.
Después de 3 horas y media (habiendo parado muy poco) estábamos de vuelta en el pueblo y tomando, por fin, la ansiada cerveza fresquita.
